
Éste no es el primer bolso que toma como punto de partida la bandera estadounidense. Su nombre es Obama Bag, fue diseñado por Timmy Woods y su edición está limitada a cien ejemplares. A primera vista, parece de plástico, combina los colores consabidos, tiene un broche metálico en la parte superior, es redondo. La inspiración en Obama ni siquiera queda clara. No creo que te haya fascinado, pero si aún así quisieras comprarlo, tendrías que pagar 375 dólares.
Más que un bolso, yo diría que se trata de un juguete para niñas (uno bastante caro, por cierto). Le encuentro más posibilidades como lonchera, para ponerle adentro un sándwich, un jugo embotellado y una manzana que un niño habrá de comerse durante el recreo, que para salir de compras o a comer. ¿Quién compra y usa un bolso como éste? ¿Será que veremos a alguna celebridad llevándolo del hombro?
Creo que podrían existir maneras de diseñar accesorios alusivos al nuevo presidente de Estados Unidos sin rayar en la estética de juguetería barata. Hace poco vimos en las pasarelas de Roma un kaftán del diseñador Guillermo Mariotto con el rostro de Barack Obama, y era de lo más interesante: sofisticado, un homenaje que no se salía de contexto.
Por otra parte, me quedo pensando: ¿qué opinará Michelle, con su exquisito gusto para vestir, de una pieza como la de Timmy Woods? Casi puedo imaginarme sus gestos de incomodidad.
